Resumen

Si piensas que un ser querido tiene un problema con la bebida, el no hacer nada podría ser perjudicial. Así que, ¿qué haras?


 

Pasos

1-

Acepta que es una enfermedad. Uno de los mayores errores de la gente, en el momento de atender los seres queridos con un problema de alcoholismo, es pensar que se trata de una cuestión de voluntad.

2-

Elije el momento para hablarlo. Recuerda que, en una situación como esta, el momento lo es todo. Necesitas hacerlo íntimo y reservado.-

3-

Expresa tu preocupación y no hagas juicios de valor. Ponte en los zapatos de tu amigo por un momento. Lo más probable es que se sienta avergonzado.

4-

Enfoca la conversación desde una observación como: "Amigo, quiero que sepas que te quiero, pero me preocupa la cantidad de alcohol que estás consumiendo porque te hace daño a ti y a los que te quieren. Si hay algo en lo que pueda ayudar, sabes que puedes contar conmigo".

5-

Escucha. Un buen amigo le dará tiempo para expresar cómo se siente y lo que sucede en su vida. No intentes dar cátedra.

6-

No esperes milagros. Básicamente le pides a tu amigo que deje a otro amigo: el alcohol.

7-

Ofrécele acompañarlo a las reuniones de Alcohólicos Anónimos o a un centro de tratamiento para obtener más ayuda.

Importante

Recuerda que al principio serás visto como el malo. Pero un verdadero amigo acepta los riesgos necesarios para salvar la vida de quien quiere.-