Resumen

¿Has pasado por esto? Alguien te grita o te maltrata y sientes que tu presión aumenta. Tu cuerpo se vuelve tenso y ningún pensamiento agradable pasa por tu cabeza. Aquí te mostramos una forma de mantener la calma.

Necesitas

Pasos

Paso 1:

Toma varias inspiraciones profundas. Afloja la tensión de los músculos. Cuando recuperas la calma, estás en condiciones de tomar decisiones más razonables.

Paso 2:

No grites. Esto solo agravará la situación, te afectará tanto a ti como a la otra persona. Si te mantienes calmo, existe la posibilidad de que la otra persona sienta que está sosteniendo una postura ridícula y comenzará a calmarse.

Paso 3:

No involucres a un tercero en la discusión. El problema es tuyo y de la otra persona (u otras personas). Arrastrar a alguien más solo empeorará la situación.

Paso 4:

Cuida tu lenguaje corporal. Manteniendo los brazos a los costados de tu cuerpo, o aún mejor, sentándote (sin cruzar los brazos), demostrarás que no estás buscando pelea.

Paso 5:

Escucha y presta atención a lo que la otra persona quiere decir. Una mayor comprensión de los motivos de su malestar ayudarán a disipar el conflicto más rápidamente. Si sientes la necesidad de explicar tus propios motivos, hazlo sin agresión. No ataques verbalmente a la otra persona ni hagas reclamos.

Paso 6:

Ten en cuenta el punto de vista de la otra persona. Todos tenemos derecho a nuestra propia opinión aunque no sea correspondida. Ponte en su lugar.

Paso 7:

Pregúntale a la otra persona cómo puedes mejorar la situación y/o cómo se puede resolver el problema y muéstrate realmente dispuesto a aceptar sus inquietudes.