Resumen

Tener una oferta laboral es siempre positivo, aunque no llegue a concretarse. Es importante dar una buena imagen que deje las puertas abiertas a futuro. Algunos tips para saber cómo hacerlo.


Opciones


1

Repasa todos los puntos de la oferta que te han hecho para poder evaluarla correctamente. Tal vez, llegues a otro tipo de acuerdo que sea de tu interés.

2

Asiste a un primer encuentro para ver conocer con exactitud la propuesta. Un contacto personalizado te afirmará en tu decisión, o te mostrará una oportunidad que desconocías.

3

Si decides rechazar el trabajo, deja pasar unos días antes de hacerlo. Eso dará la pauta que lo has considerado.

4

Comunícate telefónicamente o, mejor aún, acércate para comentar tu resolución. Tus posibles empleadores apreciarán esa forma de actuar.

5

Explica puntualmente los motivos por los que no deseas el puesto. Un viaje programado, la estabilidad económica o un posible ascenso en tu trabajo actual, son razones entendibles en estos casos.

6

Si en alguna medida la oferta te interesa, puedes ofrecer volver a contactarte con ellos en unos meses. Quizás tu situación cambie de aquí a un tiempo.

7

Luego de una semana de haber rechazado la oferta, comunícate por e-mail para agradecerles el hecho de haber pensado en ti. Un buen gesto siempre es bienvenido.


Importante

  • Si logras generar una buena relación, puedes recomendar a alguien de tu confianza para ese trabajo. Te liberarás del compromiso y ayudarás a alguien que lo necesita.





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