Resumen

Si eres una persona abierta al intercambio, puede suceder que un amigo extranjero te pida que des alojo por unos días a un amigo suyo, a quien tú desconoces. Entérate cómo pasarla bien y hacer que tu visita se sienta a gusto.

Pasos

1

Cuando entre en tu casa, dile dónde dejar su equipaje y haz una primera recorrida de las instalaciones.

2

Ofrécele algo de tomar y una ducha, dos necesidades primordiales después de un viaje largo. 

3

Pregúntale si tiene un mapa de la ciudad y márcale dónde queda tu casa para que sepa dónde se encuentra. 

4

Si carece de mapa, préstale uno o indícale dónde puede conseguirlo. 

5

Cuando converses con él y sepas cuáles son sus intereses, cuéntale las posibilidades que tu ciudad le ofrece al respecto y márcaselas en el mapa.

6

Indícale los medios de transporte que están cerca de tu casa y hacia dónde puede desplazarse con ellos.

7

Una vez que esté instalado, haz una recorrida más profunda por la casa, indicándole cuestiones funcionales o de precaución.

8

Dale un juego de llaves para que ambos tengan independencia de movimientos. 

9

Sugiérele lugares de tu ciudad (no estrictamente turísticos) que para ti vale la pena conocer. 

10

Comparte (al menos) una salida nocturna, que es una forma distendida de conocer más a alguien. 

11

Preséntale a tus amistades para que conozca a más personas con quienes generar vínculos y programas durante su estadía. 

12

Si sabes de una cena o una fiesta en casa de algún conocido, ve con tu visita, ya que la mejor forma de conocer las costumbres de un lugar es ver cómo vive y se divierte su gente.

Importante

  • No suspendas tu vida pero ten presente que esta situación extraordinaria conlleva cambios en tu rutina.
  • Trata a tu invitado como te gustaría que te traten a ti en una ciudad que desconoces.
  • Si te llevas bien con la visita, podrás sumar una amistad a tu vida. Caso contrario, habrás vivido la experiencia de conocer a alguien de otro país.