Por Dr. Marcelo Cubellun, Equipo de Bien Simple. Médico Psiquiatra M.N. 69874
Una "amistad con derechos", como suele llamársela actualmente, es una manera alternativa de estar acompañado y tener sexo sin contraer demasiadas obligaciones. Bien Simple te regala algunos consejos para que una relación así funcione y puedas disfrutar de tu libertad.
Procura ser honesto con el otro y contigo mismo, a fin de que ambos sepan claramente que se trata de una relación sin ataduras ni presiones. Con reglas claras, no habrá lugar para reproches.
No te impacientes si un día no puedes concertar un encuentro. No presiones ni fuerces situaciones, ya que se trata de una relación basada en lo ocasional, la seducción y en el deseo compartido, y no en el compromiso.
Mantén separadas tus emociones. Si adviertes que te estás implicando más de la cuenta en la relación, evita avanzar, a menos que quieras salir lastimado. También puedes hablar con la otra persona sobre lo que te pasa y acordar una nueva clase de vínculo.
Establece internamente cuándo terminará el vínculo, a menos que la relación no afecte para nada tus emociones. Una pasión breve e intensa es preferible a un deterioro gradual y progresivo.
Sé discreto. No hables con la otra persona de otras relaciones que mantengas en paralelo, ni le des a entender que ocupa un lugar en tu vida, que no vas a sostener con hechos.
Evita volverte posesivo. Si ves a tu compañero o compañera de cama con otra persona, fíjate si toleras esa situación. En caso contrario, plantea qué quieres o concluye adultamente la relación.
Sincérate contigo mismo. Después de cada encuentro, evalúa si deseas seguir con la relación de ese modo, o si la aceptas por conformismo, o como un medio indirecto para lograr una conquista más duradera.
° Recuerda que la base de una relación de estas características es compartir momentos placenteros sin establecer ningún compromiso. ° Si eres amigo de la otra persona, procura establecer los límites entre la amistad y el sexual, aunque no sea tan sencillo.