En una cita, la primera impresión es muy importante y, en gran medida, de ella dependerá que vuelvas a ver a la otra persona. Recurre a tus armas de seducción para potenciar los estímulos sensoriales del otro y lograr la conquista deseada. Si no se te ocurre cómo hacerlo, aquí van algunos consejos.
Como la vista es el sentido principal para la seducción, ten en cuenta cada uno de los detalles de tu vestimenta, de tu peinado y de los accesorios que utilices. Promueve, además, los cruces de miradas intensos y penetrantes. No incomodes a la otra persona pero sé persistente con tu mirada.
Casi a la par de la vista en orden de relevancia, el olfato es otra herramienta de seducción poderosa. Hazte baños de inmersión con sales o fragancias naturales para aromatizar tu piel. Antes de salir, perfúmate el cuello y las muñecas, sin exagerar.
Si la cita incluye una cena, trata de elegir platos con ingredientes afrodisíacos, como mariscos, espárragos, o aquellos que contengan pimienta. Para el postre, puedes optar por fresas, cerezas o preparaciones con cacao, reconocido como un componente estimulante.
Para estimular el oído, una música adecuada hará que el clima sea agradable y distendido para la charla. Procura que tu tono de voz sea agradable y audible, sin estridencias ni gritos. Saca provecho de tu modo de expresarte y de las palabras que digas.
Todo contacto corporal (en el saludo, en los roces, en situaciones más fogosas) debe ser suave y firme. Si eres mujer, encárgate de que tu piel luzca luminosa, suave y tersa en la zona de las manos, brazos y hombros. Si eres hombre, no resaltes tu musculatura por demás, ni seas brusco en el trato.
° Recuerda que, ante una situación de seducción, los sentidos están más propensos a recibir estímulos, así que aprovecha a dar señales claras.