Resumen

Por Dr. Marcelo Cubellun, Equipo de Bien Simple
Médico Psiquiatra
M.N. 69874

Con frecuencia, ante los planteos de los niños acerca de la sexualidad, no es de extrañar que los padres no sepan qué responder. Sin embargo, la sexualidad constituye un pilar fundamental para el ser humano y puedes hablar sin tabúes en tu hogar. Te brindamos algunos tips para que lo hagas con la mayor naturalidad.


 

Pasos

1

Habla sin “tabúes”. La sexualidad es natural en cada uno de nosotros, y tu hijo no escapa a la regla. Su abordaje no tiene otro camino que el de la naturalidad. Proporciónales un ambiente propicio para esclarecer sus dudas o plantear sus interrogantes, deja a un lado tus prejuicios, evasiones, silencios y explicaciones oscuras o fantasiosas, ya que le generarás la impresión de que ha tocado un tema “prohibido” del cual es preferible no hablar.

2

Escoge el momento adecuado. No existe un momento ideal para empezar a hablar de sexo con tu hijo, salvo el que tu hijo elija. Sin embargo, como madre o padre puedes sacar provecho de situaciones especiales como un “hermanito por venir” o un embarazo en el círculo cercano del niño para conversar sobre sus dudas respecto de la sexualidad, teniendo en cuenta que él aceptará las explicaciones con naturalidad si fueron planteadas en forma clara y espontánea. De todos modos, siempre adecua tus respuestas a las inquietudes del niño. No lo presiones en tu afán de hablar con él.

3

Manéjate siempre con la verdad. La clave está en que puedas expresarte abiertamente, sin rodeos ni complicaciones, y la única manera de lograrlo es contestando a sus inquietudes con franqueza. Mantenerte lejos de las mentiras, fábulas o mitos que giran en torno a la sexualidad, te proporcionará la seguridad que necesitas para abordar el tema con la importancia que requiere, evitando generar “malos entendidos” e inseguridades innecesarias en tu hijo.

4

Utiliza el vocabulario apropiado. Una correcta educación sexual requiere hablar con propiedad. Para ello, es fundamental que “llames a las cosas por su nombre” y no utilices diminutivos o sustitutos tan frecuentemente utilizados para denominar tanto al acto sexual como a los órganos reproductores femeninos o masculinos. Para lograrlo, utiliza imágenes, películas o libros específicos para una explicación más completa a los niños. De esta manera evitarás que tu hijo se confunda imaginando cosas o sacando conclusiones erróneas.

5

Respeta sus tiempos. Las inquietudes de tu hijo van a ir variando a lo largo de su desarrollo, es por ello que debes responder satisfactoriamente a lo que se te pregunte sin adelantarte a cuestiones que aún no son correspondientes a su madurez. Ya habrá tiempo de más explicaciones.

6

Realiza advertencias. Resulta de vital importancia que le expongas a tu hijo la importancia y los límites de su intimidad. Enséñale que sus partes íntimas le pertenecen y que nadie más que él tiene derecho sobre ellas. De esta manera, sabrá qué hacer ante situaciones en las que no se lo respete y podrá comunicártelo inmediatamente.

7

Ayúdalo a “preparar el terreno” para los cambios que llegarán junto con la pubertad. Resulta fundamental que previo a la maduración genital y a la aparición de los caracteres sexuales secundarios, puedas brindarle toda la información necesaria sobre lo que se avecina. Su cuerpo sufrirá una transformación que podrá atravesar con naturalidad y sin los efectos traumáticos de lo desconocido, si le proporcionas a tiempo las herramientas adecuadas.

8

Fomenta una sexualidad saludable en tu hijo adolescente. La adolescencia es la edad más frecuente para la iniciación de las relaciones sexuales. Por ello, es fundamental que puedas orientar a tu hijo en esta nueva y especial experiencia. Procura hablarle de forma clara acerca del amor, el deseo, la elección, la intimidad, la responsabilidad y las consecuencias que trae aparejada la iniciación sexual. Eres tú, como padre o madre, quien debe fomentarle una actitud madura ante su sexualidad y su placer.

Importante

• Es conveniente que acuerdes con tu pareja para llevar adelante una buena educación sexual y así evitar contradicciones que sólo generarán confusión en tu hijo.

• Una buena oportunidad para comenzar a hablar de la sexualidad y el placer con tu hijo, es alrededor del año y medio de edad, que es cuando empieza a conocer su cuerpo y a nombrarlo.

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