Resumen

Por Dr. Mariano Cianciardo, Equipo de Bien Simple
M.N. 98191

Cuando llega el verano, además de los días largos y soleados, puede darse una ola de calor. En ese caso, si la temperatura del cuerpo llega a los 37°, se produce una caída en la presión arterial, que puede ocasionar mareos, calambres, dolor de cabeza, agotamiento generalizado y deshidratación. Lee lo que sigue si quieres evitar padecer estos síntomas.


 

Pasos

1

Bebe agua mineral en abundancia. Hidrátate durante toda la jornada y no esperes a sentir sed, ya que es un indicador de “sufrimiento de los tejidos”.

2

No te expongas al sol en los horarios pico, esto es, de 11 a 15 hs. Aunque tengas piel morena o uses protector solar, el calor profundo de esas horas acelera la deshidratación.

3

Evita hacer ejercicio físico en dicha franja horaria, salvo que te encuentres en lugares acondicionados para tal fin. La pérdida de agua y sales, habitual en el ejercicio, acrecienta el riego del golpe de calor.

4

Come liviano. Suplanta las comidas grasas y de alto contenido calórico por alimentos de fácil digestión. Fracciona las comidas para no sobrecargar el aparato digestivo.

5

No salgas de lugares refrigerados o acondicionados en las horas pico, si no es necesario. Elige paseos en horas tempranas o al caer la tarde.

6

No expongas a los niños pequeños sin la protección adecuada. Utiliza los toldos que cubren los cochecitos, además de las pantallas solares.

Importante

• Hidrátate continuamente.

• Limita tu exposición al sol, aún utilizando bloqueadores.

Atención
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