La falta de un sueño reparador trae como consecuencia un mal rendimiento al día siguiente con irritabilidad, cansancio y mayor probabilidad de accidentes. No todos debemos dormir igual cantidad de horas, pero sí es importante que éstas sean las necesarias para poder comenzar el día con energía.
Mantén horarios regulares de sueño.
Evita la siesta.
Acuéstate con sueño.
Ten un ambiente calmo para dormir, sin ruidos o música baja, oscuro o con luz tenue y sin olores fuertes.
Ten cortinas gruesas y córrelas antes de dormir para que no te despierte la luz del sol.
Realiza actividad física durante la mañana o por la tarde temprano.
Haz ejercicios de relajación acostado durante 15 minutos; concéntrate secuencialmente en cada músculo de tu cuerpo comenzando por la cabeza, contráelos por 15 segundos y luego relájalos.
Come liviano dos horas antes de acostarte.
Evita el cigarrillo antes de dormir.
Evita la ingesta de café, chocolate, mate, té, bebidas cola y alcohol en exceso 4 horas antes de dormir.
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