Nuestro cerebro a través de la información que le envían nuestros oídos, ojos, huesos, músculos y articulaciones, logra que nos mantengamos estables, es decir con equilibrio corporal. Cuando alguna de estas informaciones no coinciden, por ejemplo: cuando al viajar en automóvil, nuestro cuerpo está quieto y nuestros ojos ven pasar imágenes rápidamente, el cerebro se desconcierta y nos mareamos. Al mareo por movimiento se lo denomina cinetosis. Este mareo puede acompañarse de nauseas y vómitos, sudoración fría y palidez, salivación excesiva y bostezos. ¿Cómo evitarlo? Sigue estos consejos.
Siéntate en el lugar más estable del auto, de ser posible en el asiento trasero del medio.
Mantén la mirada sobre un objeto fijo, mira hacia adelante.
No realices movimientos bruscos, trata de sentarte cómodamente, y de ser necesario, reclina la cabeza hacia atrás (puedes colocar una almohadilla debajo del cuello). Cierra los ojos.
No leas dentro del auto en movimiento.
No fumes.
Ventila permanentemente el habitáculo. En épocas invernales, o aún con el aire acondicionado funcionando, abre las ventanillas para recambiar el aire cada media hora.
Respira lenta y profundamente aire puro, inhalando por la nariz y exhalando por la boca.
Bebe pequeñas cantidades agua fría con frecuencia.
Evita antes y durante el viaje, comidas pesadas con alto contenido en calorías, grasas y condimentos.
No ingieras bebidas alcohólicas.
Si el trayecto es largo, realiza paradas frecuentes para caminar, relajarte y respirar aire puro.