Resumen

La rosácea es una afección inflamatoria crónica de la piel de causa desconocida que provoca enrojecimiento de la piel del rostro (pómulos, mejillas y nariz), calor, telangiectasias (arañitas vasculares) y pápulas (granitos). También los ojos pueden comprometerse presentando irritación, sequedad, edema (hinchazón), orzuelos o daño a la córnea.
El tratamiento es individualizado, dependerá del tipo de piel y del grado de afectación, pudiendo recibir antibióticos locales o por boca, tratamientos tópicos, láser o la indicación de un antihistamínico.


Pasos


1

Todas las mañanas realiza un lavado suave y refrescante de tu rostro.

2

Aplica jabón neutro no granulado con los dedos.

3

Enjuaga tu rostro con agua tibia y sécate con suavidad con una toalla de algodón fina.

4

Evita el uso de esponjas y toallas rugosas.

5

Deja tu piel al aire unos minutos antes de aplicar el tratamiento.

6

Evita los maquillajes de tono rosado o anaranjado, los perfumados y los que contengan alcohol, mentol, aceite de eucalipto o avellana.

7

Puedes colocarte paños o algodón embebidos en té de manzanilla por 10 a 15 minutos dos a tres veces por día.

8

Es preferible en los hombres usar máquina de afeitar eléctrica.

9

Protégete del sol; siempre utiliza protector solar factor 15 o más, usa sombreros y evita estar al sol al mediodía durante los meses de verano.

10

En los días con temperaturas y humedad elevadas, trata de estar en ambientes con aire acondicionado.

11

En invierno cubre tu nariz y tus mejillas con una bufanda.
Si el frío agrava tu rosácea evita estar a la intemperie en días con ese clima y utiliza una crema adecuada para evitar la sequedad de la piel.

12

Trata de evitar situaciones de estrés y combátelo con técnicas de respiración profunda, relajación o visualización.

13

Realiza actividad física, lleva ropa liviana, toma líquidos fríos y rocía tu cara con un spray con agua fría. Se recomiendan los ejercicios de baja intensidad. Realízalos en series de 15 minutos repartidos en el día.


Importante

  • Consulta con el dermatólogo cuál es el mejor tratamiento para ti y cómo debes cuidarte.
  • Evita factores desencadenantes como: estrés, sol, picantes (pimienta blanca, negra o rosa, páprika y cayena), comidas (quesos, crema, yogurt, jugos cítricos, chocolate, salsa de soja, vainilla, vinagre, espinaca, hígado) o bebidas calientes (especialmente las que contienen cafeína), viento, alcohol, ejercicio intenso y baños calientes.
  • Lleva un diario en donde registres los días en que la rosácea ha dado más síntomas y trata de identificar los factores que a ti te afectan.





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