El cáncer de mama es el más frecuente en las mujeres, pero puede tener un buen pronóstico con un diagnóstico temprano. El autoexamen mamario realizado todos los meses es una herramienta para hacerlo y se aconseja practicarlo alrededor del 5º día de la menstruación o en un día fijo en el mes si ya no la tienes.
Mírate en un espejo con los brazos al costado del cuerpo y luego levantándolos por encima de la cabeza. Debes observar si hay alguna desviación de los pezones o diferencias en la forma de la mamas.
Repite con las manos sobre la cadera y los músculos del pecho tensionados.
Luego de pie, levanta un brazo detrás de la cabeza y con los dedos de la otra mano, palpa la mama en círculos desde el pezón hacia fuera con los dedos, presiona de manera leve, mediana y firme buscando algún bulto. Hazlo en las dos mamas.
Repite la palpación acostada colocando un almohadón debajo del hombro del lado que palpas.
Presiona los pezones y examina si sale alguna secreción.
Revisa las mamas y axilas en la ducha para detectar alguna anormalidad.