Por Dra. Gabriela Pahissa, Equipo de Bien Simple Médica Clínica M.N. 73182
Comúnmente llamamos tortícolis al espasmo o contracción de los músculos cervicales, es decir, aquellos que se encuentran a ambos lados de la columna cervical. Este cuadro se produce por un estiramiento o contracción prolongada de los músculos del cuello, asociado con una mala postura al dormir o al trabajar, o por una situación de estrés prolongado o constante. Conoce las alternativas para aliviar el dolor.
Realiza movimientos suaves de estiramiento sin que se produzca dolor intenso.
Aplica calor local en la zona. Hazlo con una almohadilla eléctrica o friccionando la región con alguna pomada o barra de azufre, varias veces al día. También puedes aplicar una bolsa con agua caliente envuelta en una toalla durante 30 o 45 minutos y cambiarla cuando se enfríe. Luego intenta estirar suavemente los músculos.
Si no tienes contraindicaciones, toma un analgésico asociado a un relajante muscular. El diazepam, que es un fármaco (benzodiacepina) de la familia de los "sedantes", es un muy buen relajante muscular. Siempre deberá ser indicado por tu médico y lo conveniente será tomarlo antes de dormir, para evitar que interfiera durante el día.
Realiza sesiones de fisioterapia que incluyan masajes y ultrasonido.
El uso de un collar cervical dará descanso a los músculos disminuyendo el espasmo.
Consulta con tu médico para descartar si existiera alguna condición que lo haya producido. Él será quien decidirá si debes realizar radiografías de la columna cervical o algún otro estudio.
Si te encuentras trabajando mucho tiempo en una misma posición, como por ejemplo frente al ordenador, o estás sometido a situaciones estresantes, una forma de prevenir la tortícolis será la de realizar, varias veces en el día, ejercicios de relajación cervical: