Por Dra. Gabriela Pahissa, Equipo de Bien Simple Médico Clínica M.N. 73182
Si eres mujer, no estás exenta de un síntoma bastante frecuente, conocido como prurito vulvar o picazón en la zona de la vulva. Según qué te lo ocasione, puede ir acompañado de flujo o secreción vaginal, lesiones en la piel, edema o enrojecimiento de la región. Aquí van algunas medidas para contrarrestar su aparición.
Higienízate a diario la zona genital, tanto en la ducha como después de ir al baño.
Para la higiene genital, usa jabón de glicerina neutro y agua tibia y sécate con una toalla suave de algodón.
Tras ir al baño, sécate desde adelante (zona vaginal) hacia atrás (zona anal). En caso de irritación o prurito frecuente, utiliza papel higiénico blanco, suave, no perfumado.
No abuses de los desodorantes íntimos ni de los baños de inmersión con sales o espumas.
Lleva ropa interior holgada y de algodón, y lávala con jabón blanco, sin suavizantes.
No vistas pantalones ajustados ni medias de nylon sin entrepierna de algodón.
Evita la humedad: cámbiate frecuentemente los protectores higiénicos, no te quedes con el traje de baño mojado, o con la ropa húmeda luego de realizar ejercicios físicos.
No utilices espumas, geles o cremas anticonceptivas, sobre todo en caso de pruritos crónicos.
No te rasques.
Pregúntale a tu médico si puedes tomar antihistamínicos por la noche para disminuir el prurito.
Baja el consumo en tu alimentación de los hidratos de carbono, especias, bebidas alcohólicas, chocolates, café y té.
° Consulta con tu médico a fin de encontrar la causa para llevar adelante el tratamiento específico. ° Si presentas fiebre o dolor abdominal, ve de inmediato al médico. ° Si eres diabética, realiza controles periódicos para mantener los valores de azúcar en sangre, en niveles normales. ° Evita el aumento de peso para mantener la zona genital con menor humedad y roce. ° Si estás en pareja, pídele que haga una consulta, o te acompañe a tu médico, para que sepa si debe realizar algún tratamiento.