Resumen

Si tienes problemas gástricos o hepáticos y quieres usar un método anticonceptivo que no te dañe, lo más aconsejable es que utilices un parche. Dicho método libera las hormonas desde un dispositivo plástico pegado a tu piel. Entérate cómo incorporarlo a tu vida.


Pasos


1

Utiliza uno cada siete días, durante tres semanas consecutivas.

2

Descansa sin el parche la cuarta semana.

3

Un día después del primer ciclo menstrual, colócatelo por primera vez.

4

Cámbialo sin falta cada vez que se cumplan siete días.

5

Limpia y seca una zona de tu piel que no tenga vello y luego adhiérelo.

6

Ubícalo en lugares donde no se roce con la ropa, como los glúteos, el abdomen, o la cara externa del brazo.

7

Cambia la ubicación cada semana.

8

Si se despega, vuelve a colocarlo o remplázalo.

9

Si no sabes cuándo se cayó o si has estado sin él más de veinticuatro horas, debes colocar uno nuevo lo antes posible.


Importante

  • Los anticonceptivos hormonales bien utilizados son los más eficaces para evitar el embarazo, aunque no evitan las infecciones de transmisión sexual.





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