Resumen

Por Dra. Gabriela Pahissa, Equipo de Bien Simple
Médica Clínica
M.N. 73182

Las personas con asma no sólo pueden, sino que deberían realizar deportes, obviamente de acuerdo con las indicaciones de su médico. Existe un grupo con predisposición a presentar crisis durante el ejercicio, otro que las padece después de la práctica, y algunas personas pueden tener síntomas tardíos (2 a 6 hs. después). Sin embargo, para que eso suceda, el ejercicio debe ser intenso y prolongado. Los deportes no curan el asma, pero ayudan a llevar mejor la enfermedad. Aquí van algunos consejos sobre qué practicar.

Pasos

1

Elige un deporte que te agrade, y comienza a adaptarte en forma progresiva para que puedas aprender a distinguir entre la crisis y el cansancio físico.

2

Los más recomendados son aquellos que:
• se realizan en un ambiente cálido y húmedo como los acuáticos (aunque en algunos casos, el cloro de la piscina puede desencadenar una crisis);
• los que se realizan en forma intermitente con momentos de acción y reposo no superiores a los 5 minutos (deportes de equipo, tenis, badminton, artes marciales, etc.);
• los que desarrollan toda su acción en un corto período de tiempo (carreras cortas de velocidad).

3

Los menos recomendados son los de actividad intensa sostenida (atletismo, cross, baloncesto).

4

El único deporte contraindicado es el buceo con tanque de aire comprimido, por los cambios de presión, y por la imposibilidad de hacer frente a una crisis en profundidad.

5

Si eres alérgico al polen, evita los deportes al aire libre en período de polinización.

6

Evita los cambios bruscos de temperatura (p. ej., de la pista de ski al bar, de la pileta al vestuario): procura que tu cuerpo recupere su temperatura de modo gradual y progresivo.

7

Antes del ejercicio, respira lentamente a través de la nariz, realiza una buena limpieza de las fosas nasales, y si el aire es frío y seco, colócate una bufanda que tape nariz y boca.

8

Realiza un calentamiento prolongado y progresivo

9

Asegúrate de no tener ningún síntoma antes de comenzar con el ejercicio, y no lo practiques si tienes una infección respiratoria.

10

Lleva contigo la medicación recetada por tu médico, y utilízala como te lo haya indicado, tanto antes de comenzar el ejercicio (15 a 20 minutos), como si aparecen síntomas durante la práctica.

11

Nunca llegues a extenuarte, y suspende la práctica si aparecen síntomas como falta de aire, tos o sibilancias.

12

Acostúmbrate a un entrenamiento físico regular: no variará la evolución del asma, pero aumentará tu capacidad de trabajo y fortalecerá la musculatura respiratoria.

Importante

Si presentas una crisis de asma con el ejercicio:
• Suspende la práctica: en muchas ocasiones, esta medida permite recuperar la capacidad respiratoria.
• Toma la medicación inhalatoria, como te haya sido prescripta: generalmente es un broncodilatador de acción rápida, en una dosis de 2 a 4 puffs.
• Si te recuperas, puedes seguir con la actividad, ya que el pulmón queda "protegido" por 3 a 4 horas (período refractario).
• Si la crisis no se revierte en 10 minutos con la medicación, repite los puffs de broncodilatadores y consulta a un servicio de urgencias.