Resumen

Tu presión arterial se mantiene, la mayor parte del día, en valores constantes. Normalmente la máxima (sistólica) y mínima (diastólica) se sitúan por debajo de 130/80 mmHg.
Si por alguna razón, la presión te baja bruscamente (baja presión o hipotensión arterial), presentarás síntomas como resultado de una menor llegada de sangre a los distintos órganos, entre ellos, el cerebro.
Los síntomas son: mareos, visión borrosa, sensación de desmayo, palpitaciones y debilidad generalizada. Estos aumentarán en importancia y duración dependiendo de la causa de la disminución de la presión arterial y el tiempo del cuadro.
Una de los orígenes más frecuentes de hipotensión se debe al cambio brusco de posición. Este cuadro se denomina hipotensión ortostática. También, suelen ser causales la toma de ciertos medicamentos o el haber permanecido por largo rato de pie. Entre aquellas causas que requieren una consulta de urgencia se encuentra la pérdida de sangre, la deshidratación y las infecciones graves.
Estos consejos te serán muy útiles, sobre todo si tu presión arterial tiende a disminuir frecuentemente.


 

Pasos

1

Procura no realizar movimientos bruscos.

2

Al levantarte de la cama, incorpórate despacio, luego siéntate por un minuto con las piernas apoyadas en el piso y luego, ponte de pie.

3

Evita estar de pie por mucho tiempo.

4

Intenta utilizar medias de compresión. Aumentan la presión periférica de las piernas, permitiendo la llegada de sangre al corazón y con ello la elevación de la presión arterial.

5

Si no tienes ninguna contraindicación clínica, aumenta el consumo de sal en tu dieta cotidiana.

6

Mantén una ingesta adecuada de líquidos (2 a 3 litros por día), salvo que tu médico te indique otra cantidad.

7

Evita los períodos de ayuno prolongados. No saltees el desayuno.

8

Evita el consumo de alcohol, ya que puede bajar la presión arterial.

9

Si percibes que te desvaneces, acuéstate con las piernas elevadas o siéntate con la cabeza hacia abajo.

10

Si has realizado alguna actividad física intensa, descansa, toma líquidos (mejor aquellos con minerales) y come algo frugal.

11

Si te encuentras en una habitación cerrada, abre las puertas y las ventanas.

12

Si estás en un día de mucho calor, utiliza ropa liviana y clara, toma líquidos y mantente en lugares frescos y adecuadamente ventilados.

13

Si debes tomar medicamentos de modo frecuente o continuo, contrólate periódicamente con tu médico para rever la indicación, y eventualmente, ajustar su frecuencia y su dosis.


Importante

Consulta en forma urgente si:

  • Luego de haberte desmayado.
  • Presentas hemorragias.
  • Te falta el aire.
  • Te duele el pecho.
  • Sientes latir el corazón muy rápidamente o en forma irregular.
  • Te duele mucho la cabeza o el abdomen.
  • Tienes diarrea o vómitos prolongados.
  • Presentas urticaria o algún otro síntoma de alergia.





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