Por Lic. Ana Fernández Molina, Equipo de Bien SimpleLicenciada en NutriciónM.N. 2405
Es sabido que lo ideal es que el bebé tome leche materna, pero esto a veces no es posible. Podría pasar, por ejemplo, que la madre no tuviera suficiente cantidad de leche, que fuera muy ansiosa, que tuviera pezones invertidos, que se pusiera nerviosa con el llanto del bebé, que no tuviera el tiempo necesario, o que debiera regresar a su trabajo prontamente. Para estos casos existen varias alternativas de lactancia; conócelas leyendo esta nota.
• Recuerda que la lactancia materna tiene un beneficio extra: contribuye a la relación psicoafectiva madre-hijo.