Resumen

Conocer nuevos lugares con diferentes tipos de alimentación, servicios de agua potable, condiciones geográficas y climáticas suele ser riesgoso para tu salud. Para no exponerte, ten en cuenta estos consejos básicos. Ponlos en práctica y goza de buena salud durante toda tu estadía.

 

Pasos

1

Antes de partir: mantente bien informado. Cada destino tiene sus particularidades climáticas, preventivas y sanitarias. Por ello antes de salir procura asesorarte acerca de la vacunación necesaria, enfermedades típicas y ubicación de los centros médicos cercanos a tu alojamiento. De esta manera te mantendrás a salvo de sorpresas nocivas para tu salud. Consulta con tu obra social o sistema de medicina privada los convenios que poseen en el lugar de destino.

2

Empaca la vestimenta adecuada. El vestuario y el clima están estrechamente relacionados al planificar tu viaje. Contar con la indumentaria adecuada para el destino que hayas elegido, te ahorrará varios problemas físicos. Opta por ropa cómoda y de colores claros, gorros y gafas para el calor, abrigo suficiente para climas fríos y vestimenta adecuada (térmica, microfibras, etc) para la nieve o lluvia. También presta suma atención al calzado, el cual deberá ser el apropiado para las actividades que vayas a realizar.

3

Cuenta con un buen botiquín. Empaca un botiquín con los elementos necesarios para los accidentes más frecuentes o los malestares que puedan presentarse en tu itinerario. No deberá faltar tu documentación de atención médica, medicamentos esenciales, banditas, crema para quemaduras, repelentes, alcohol, gasas, etc. No olvides llevar contigo la medicación que tomas regularmente.

4

Bebe mucha agua: mantente hidratado. Sea cual sea el destino que elijas debes mantenerte hidratado, más aún con un clima caluroso. Tu organismo necesita al menos dos litros de agua para su correcto funcionamiento, ingiérelos y lograrás evitar numerosas dolencias. En condiciones de humedad y calor es recomendable tomar bebidas ricas en sales minerales. Consulta con tu médico por si tienes restricciones específicas.

5

Cuida tu “funcionamiento intestinal”. La diarrea es la principal enfermedad que padecen los viajeros. Ten sumo cuidado con lo que comes. Evita verduras crudas, carnes mal cocidas o mariscos crudos. Opta por frutas sin cáscara, alimentos hervidos o envasados y agua embotellada.

6

Protégete del sol y del calor. La exposición prolongada al sol sin los recaudos necesarios o a cantidades anormales de calor, provocan enfermedades como calambres, agotamiento, quemaduras, deshidratación o insolación. Por ello, es necesario que no te expongas al sol en las horas centrales del día (de las12 a las 16 hs.), que te apliques cremas con alto índice de protección solar media hora de salir al sol, y que renueves con frecuencia su aplicación. Asimismo utiliza gafas de calidad que bloqueen el impacto excesivo del sol en los ojos y sombreros que protejan tu cabeza de la acción directa del sol.

Importante

  • Cuida tu higiene y lávate las manos con frecuencia.
  • Si tomas medicación habitualmente, procura llevar siempre un poco más de la necesaria ya que podría ocurrir que, en tu destino de viaje, no la encuentres o no la puedas adquirir sin receta médica.
Atención
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