Resumen

Por Lic. Ana Fernández Molina, Equipo de Bien Simple
Licenciada en Nutrición
M.N. 2405

La calidad de tu dieta está directamente relacionada con el bienestar de tu organismo. Bien Simple te cuenta algunos motivos por los cuales disminuir la ingesta de carnes rojas, y también cuáles son las cantidades de consumo recomendables para llevar una vida sana.

 

Pasos

1

Elige cortes magros de carne roja y quítales toda la grasa visible. Aunque constituyen una fuente de hierro de excelente calidad, las carnes rojas también aportan grasas saturadas, que son enemigas de tus arterias.

2

Disminuye el consumo de carne roja a tres veces por semana. Reemplázalo por carnes blancas: pollo, pescado o pavo.

3

Controla periódicamente tus niveles de triglicéridos y de colesterol en sangre. Si se encuentran elevados, consulta con tu médico para regular la ingesta de carnes rojas.

4

De igual manera, controla tus niveles de ácido úrico, que también están relacionados con la cantidad de carne roja que comes.

5

Completa tu chequeo médico con mediciones de glóbulos rojos y de hemoglobina, sobre todo si eres mujer y tienes menstruaciones abundantes. En ese caso, tu médico podría indicarte una dosis suplementaria de hierro.

6

Evita las frituras y las cocciones que formen una costra, ya que contienen sustancias peligrosas para tu organismo.

Importante

• Ten presente que la carne roja es fuente de proteínas y de hierro, pero también de grasas saturadas, lípidos que podrían ocasionarte riesgos cardiovasculares, cáncer de colon o de mama.

Atención
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