Resumen

Todos los monitores cuentan con dos ajustes básicos: El brillo y el contraste. Ambos tienen valores que van de 0 a 100, y a veces es confuso saber cual es la mejor combinación para ver las imágenes de la mejor manera. Sigue estos pasos y lograrás aprovechar al máximo tu monitor.

Pasos

1

Todos los monitores varían en cuanto a como se accede a su herramientas, pero todos ellos tienen botones sobre su marco. Ubica los del tuyo. Normalmente, el botón para el contraste está representado por un círculo con una línea divisoria, y el del brillo con un pequeño sol.

2

Ajusta primero el contraste. Súbelo hasta 100% y empieza a bajar hasta que te sientas cómodo con el cambio. Trata de tener en pantalla varias imágenes y compara los resultados. Asegúrate que sean fotografías profesionales, con buen manejo de luz, y no una foto que sacaste sin flash en el patio de tu casa.

3

Ajusta ahora el brillo. Empieza en 50% y sube o baja según corresponda. En mi caso, tengo un monitor con el contraste en 95% y el brillo en 65%, mientras en otro monitor, tengo el contraste en 100% y el brillo en 55%. Como verás, a menos que el monitor tenga varios años de uso, los valores no suelen ir muy lejos de 100 para el contraste y 50 para el brillo.

Importante

En internet hay varias referencias visuales para ajustar mejor tu monitor. Busca éstas imágenes si deseas incluso un mejor resultado.