Resumen

Por cuestiones laborales o personales, cada vez intercambiamos mayor cantidad de información por correo electrónico. Pero si no tomamos ciertas precauciones, estamos expuestos a riesgos innecesarios y de consecuencias incalculables, pues los archivos adjuntos que vienen con algunos mensajes pueden traer virus y software malignos, muchas veces sin que lo sepa la persona que los envía. Incorpora estas medidas de seguridad y ahórrate un disgusto.


Necesitas


PC
Conexión a Internet
Software antivirus


Pasos


1

Abre sólo los correos electrónicos de remitentes conocidos y confiables.
Ante la duda, envía los demás a la basura sin siquiera abrirlos.

2

Si recibes un correo electrónico de alguien conocido, pero el archivo adjunto te parece sospechoso (es decir, no se lo menciona en el texto, la extensión no es conocida o el nombre tiene caracteres extraños), consulta con el remitente antes de descargarlo, o elimínalo directamente.

3

Utiliza un software antivirus que se mantenga residente (activo) todo el tiempo y configúralo para que analice el correo y se actualice en forma automática.

4

Analiza los archivos adjuntos que tú mismo envíes o configura tu antivirus para que lo haga.

5

Cuando envíes adjuntos, avísale al destinatario cuántos archivos son y qué nombre tienen.


Importante

  • Los programas de correo más comunes poseen un filtro para correo no deseado: actívalo. Si tu software no cuenta con uno, puedes sumarle alguno de los disponibles en Internet.





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