Desde el momento del nacimiento, es fundamental comenzar a construir un vínculo con el bebé. Conoce las habilidades propias de un bebé de entre 0 y 3 meses, estimúlalo y fortalece la comunicación con él.
Háblale con un tono suave y sereno mientras lo bañas, alimentas, cambias o juegas. El bebé reconoce las voces de sus padres y al escucharlos se siente contenido.
Acompaña las palabras con caricias, el contacto piel a piel es fundamental durante los primeros días de vida.
Masajea las plantas de los pies realizando movimientos circulares con tus dedos. Esta actividad ayudará al bebé a mantenerse despierto durante el amamantamiento.
Muéstrale objetos de color rojo o amarillo, estos dos colores son los primeros que puede distinguir. Colócalos a unos 20cm para que pueda verlos con claridad y rastrearlos.
Ofrécele juguetes blandos, coloridos y sonoros. Son ideales los cuneros musicales y los sonajeros de tela rellenos con material blando y cascabeles.
Repite los sonidos que emite el bebé en su balbuceo, ésta es la primera forma en la que el bebé dialogará contigo.
Repite los juegos convirtiéndolos en un momento que el bebé asociará con placer y de contención.
Coloca al bebé boca abajo sobre una superficie firme y llama su atención del lado contario a donde tiene ubicada su cara para estimular la rotación de la cabeza.
No abrumes al bebé con tanta actividad. Detén la estimulación cuando percibas que el bebé comienza a cansarse y disminuye su atención.