Resumen

Una fogata es el plato central de cualquier fiesta al aire libre o excursión de camping, y conocer la técnica correcta de cómo armarla te ahorrará mucha humareda y frustración.

Necesitas

-Yesca
-Leña
-Troncos

Pasos

Paso 1:

Prepara un espacio amplio y seguro para contener la hoguera. Primero asegúrate de que esté suficientemente lejos de los árboles, edificios o implementos de camping. Luego busca rocas para formar un anillo alrededor del fuego, de al menos un metro y medio de diámetro, y cava un pozo de unos 20 a 40 centímetros.

Paso 2:

Coloca dos troncos paralelos entre sí y en el centro del pozo, dejando un espacio de 30 centímetros entre ellos. Usa troncos de aproximadamente 30 a 50 centímetros de largo.

Paso 3:

Haz una pila de yesca (astillas de madera, corteza de árbol o bolitas de papel de periódico) entre los dos troncos. Esto funcionará como elemento ignífugo, así que asegúrate de tener suficiente para crear una llama grande que encienda la leña.

Paso 4:

Junta un manojo de ramas secas (del espesor de un lápiz) y colócalo sobre la leña, ubicándolo en ángulo contra uno de los troncos. Luego apoya dos manojos más de ramas secas sobre el primer manojo en forma perpendicular, pero asegúrate de dejar suficiente espacio para que puedas pasar el brazo para encender la leña.

Paso 5:

Coloca dos troncos más sobre la pila en forma perpendicular a los troncos de la base. Llena el hueco entre los últimos troncos con trozos de leña más grandes, y repite este proceso hasta que tengas un montón de madera hasta aproximadamente la altura de la rodilla.

Paso 6:

Rodea tu pila de madera con largos trozos de leña apoyados verticalmente. Luego haz un tipi con tres o cuatro troncos alrededor de la estructura, y rodéalos con piezas aún más largas de leña gruesa. Asegúrate de dejar un hueco por donde meter la mano para encender el fuego.

Paso 7:

Mete la mano y enciende el fuego, con cuidado de no derribar la estructura. Sopla suavemente sobre la leña para avivar la llama en caso de que no se encienda de inmediato. Al cabo de unos minutos estarás sentado calentando malvaviscos junto a tu propio fogón.