Aprende a hacer jabones artesanales con aroma frutal, ideales para regalar.
Molde: Corta el extremo superior e inferior de las botellas. Reserva una de ellas; en la restante haz un corte a lo largo y cierra, formando un cilindro de un diámetro menor que el de la botella reservada (aprox. 1,5 cm menor). Fija el cerramiento de esta pieza con pegamento.
Sobre la bandeja de plástico u otra superficie lisa, coloca el cilindro más grande y sujétalo por su base con plastilina o masilla. Luego, dentro de éste centra el cilindro más pequeño. Derrite a baño de María una parte del jabón y agrégale unas gotas de colorante verde y la esencia. Espera unos minutos que baje un poco la temperatura del jabón y viértelo en el espacio que queda entre los dos cilindros. Deja secar.
Derrite otra porción de jabón teñida con colorante rojo. Retira el cilindro interno del molde y allí vierte el jabón, rellenando el hueco. Deja secar.
Desmolda la barra de jabón. Con un cuchillo de hoja lisa, corta rodajas de 1,5 cm de espesor y luego córtalas por la mitad para obtener las tajadas de sandía. Con un pincel fino y colorante verde, simula las líneas de la cáscara de la sandía. Con colorante marrón pinta las semillas. Finaliza con una capa de laca brillante para jabones.
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